El Castillo de Santa Catalina es hoy un Palacio-Hotel declarado Bien de Interés Cultural. Situado en El Limonar, la zona residencial más exclusiva de la ciudad, cuenta con una ubicación privilegiada en el Monte de Santa Catalina, rodeado de jardines y con espléndidas vistas al mar.
Se construyó como fortaleza en 1624 para defender la ciudad de Málaga de los ataques enemigos hasta que el Conde de Mieres, decidió construir su residencia junto al fortín. Un palacio de estilo neo-árabe proyectado por los arquitectos franceses Levard y Lahalle, que domina la bahía de Málaga.
Habitual entorno de fiestas y cócteles para recibir a las estrellas invitadas al Festival de Cine de Málaga.