Las enfermeras debemos transmitir nuestra mejor energía al usuario y con este objetivo es recomendable que el centro de trabajo promueva el crecimiento y bienestar profesional, a través de la formación continuada y desde un modelo participativo.
Nos exponemos a factores de riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos, así como a factores de tipo psicosocial.
Debemos conocer los riesgos a los que nos vemos sometidos para generar una actitud preventiva, así como los protocolos de actuación y medidas existentes en nuestra unidad de salud laboral.
Además de cuidarnos en nuestro trabajo es importante hacerlo en nuestra vida personal mediante la práctica de ejercicio físico, técnicas de relajación, tiempo de ocio, todo ello con la finalidad de descargar nuestra psique, mejorar nuestro humor y estar en las mejores condiciones para cuidar a los demás.